Ordenar, abatir, rodar

artículo de Luis G. Sanz

img_2_1391691112_a2ef406e2c2351e0b9e80029c909242dEstudio de artista en Tel Aviv por Raanan Stern.

Uno de los intereses centrales de este blog son las soluciones para exprimir las posibilidades espaciales de las viviendas.
La necesidad de un proyecto interior resulta más obvia en viviendas mínimas, donde cada metro cuadrado es un tesoro, pero yo creo que estas herramientas son de utilidad en cualquier contexto, porque habitar es una actividad diversa y cambiante que se multiplica en un buen sustrato.
Tras más de un año coleccionando proyectos que abordan esta conquista del espacio doméstico, me he planteado organizarlos en un solo lugar, bajo una etiqueta que los definiera con su máximo común denominador: ordenar, abatir, rodar.
Para ilustrar la idea voy a utilizar el estudio de un artista en Tel Aviv, pequeño proyecto que estaba esperando su oportunidad para ser contado y ha resultado ser un ejemplo sencillo y didáctico.
El asunto del orden en este proyecto es radical porque se trata de un espacio de trabajo con una gran cantidad de material que debe estar controlado y accesible, pero a mi no me importaría que sus diseñadores se encargaran de disciplinar mis escasas propiedades.
Ordenar para poner las cosas de acuerdo con un plan, como el mismo verbo indica; llevar la arquitectura hasta el cajón de los calcetines.
Abatir para que cierto mobiliario aparezca y desaparezca, dotar al escenario de mecanismos, porque como dicen en Elii: cada casa es un teatro.

multi-functional-artist-studio-raanan-stern-01

Y rodar para propiciar una movilidad más radical de los muebles e incluso conseguir que lo hagan las paredes; el sueño de cambiar de sitio sin salir de casa.

img_11_1391691112_c20ad4d76fe97759aa27a0c99bff6710

Como muestra de lo que se puede conseguir aplicando estas instrucciones básicas, recordar estos tres botones: el apartamento pionero del arquitecto Gary Chang en Hong Kong, el archifamoso pisito de Graham Hill en Nueva York y la novísima propuesta del estudio PKMN de Madrid para hacer negocio con este concepto.

Apartamento del arquitecto Gary Chang en Hong Kong.

Apartamento del emprendedor ecologista canadiense Graham Hill en Nueva York.

Proyecto “Pequeñas grandes casas” del estudio de arquitectura PKMN.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *